lunes, 28 de julio de 2008

Los sonidos de la historia riojana

Manolo González y José Antonio Toyas, dos de las voces emblemáticas de la región, recuerdan su experiencia en Radio Rioja al cumplirse el 75 aniversario de la emisora

La emisora Radio Rioja cumple hoy, 28 de julio, 75 años de historia y lo celebra con una programación en la que participarán testigos directos de estos años. Durante este tiempo ha presenciado acontecimientos y cambios constantes, adaptándose y creciendo al ritmo que la sociedad a la que servía y acompañaba le iba marcando. Desde la firma de su constitución a manos de José Eizaga en 1933 hasta nuestros días, en los que ya ha tomado el testigo en la dirección su nieta María, pasando por la etapa del recordado 'Cholo' Eizaga, el concepto de radio, la tecnología que la hace posible y la audiencia han ido moldeando este medio de comunicación por su
inmediatez y cercanía.

Dos 'grandes' de Radio Rioja, Manolo González y José Antonio Toyas, han sido parte activa de todo ello durante treinta años, aproximadamente, y les ha tocado vivir y relatar de primera mano los acontecimientos más relevantes sucedidos en este tiempo.
Manolo González inició su trayectoria radiofónica en 1966 en Radio Madrid, donde trabajó con Boby Deglané, José Luis Pécker o Joaquín Prat. En 1970 recibió la llamada de José Luis Eizaga para conducir 'Aires del Ebro' junto a Pilar Ibáñez y Alicia Pérez del Notario. «Acepté la invitación como algo temporal, ¡pero qué tendrá esta tierra de La Rioja que te engancha y no te deja marchar! Me quedé en la emisora hasta mi jubilación, este mismo año».

El caso de José Antonio Toyas es bien distinto, pues tuvo su primer contacto con Radio Rioja con tan sólo nueve años, cantando en unos programas infantiles. «Entonces estudiaba en los Escolapios y lo compaginaba con esta afición que me vinculó a la radio para siempre. Comencé en control de sonido, hacía locución los fines de semana supliendo a los titulares, y con catorce años pasé a administración. Mi trayectoria comenzó desde abajo y conseguí llegar a la Jefatura de Emisiones y Producción. Toda mi vida está unida a esta casa». José Antonio recuerda con afecto 'La sonrisa de los niños', programa dedicado a recaudar fondos para comprar juguetes destinados a los niños más pobres, y en la actualidad todavía dirige la Cabalgata anual de Reyes.

Profesionales y recursos

En Radio Rioja se grababan programas en serie, como 'El criminal nunca gana'. «Utilizábamos efectos especiales -explica José Antonio Toyas- que conseguían un gran realismo, como perdigones para simular tormentas, cocos sobre arena para el trote de los caballos... Hacíamos todo sobre la marcha. La radio era muy creativa y despertaba la imaginación del oyente. Llegamos a dar siete radionovelas al día y los actores que intervenían en ellas eran excelentes: lograban comunicar al oyente el sentir de lo narrado».

Recordamos 'Carrusel de Fantasías', 'Microfestival' o el Festival de la Canción que se celebraba en el Paseo del Espolón, «en el que se colocaba un montaje de gradas para que el público pudiera verlo de cerca, pues entonces no había muchas distracciones», explica José Antonio.

Manolo González hace especial mención a 'La Rioja del silencio', programa premiado a nivel nacional que recorría los monasterios de vida contemplativa y daba a conocer la forma de vida de los religiosos. 'A vivir, que son dos días', con el añadido: «y en La Rioja, más», colocado por Manolo González a modo de coletilla, es otro de los grandes en la programación de estos años.

Manolo y José Antonio coinciden en destacar las diferencias entre el trabajo radiofónico de sus inicios y el actual. «Pero Radio Rioja ha sido, toda la vida, un medio muy apegado a la sociedad riojana. El público se ha sentido identificado con nosotros y éramos como miembros de la familia», afirman.

Ambos locutores recuerdan pasajes interesantes, como el momento en el que la provincia de Logroño pasa a ser la Comunidad Autónoma de La Rioja, «denominación que ya empleó con mucha visión José Eizaga al llamarla Radio Rioja».

Fuente: El Correo Digital

Historia de la Radio Hispanidad

LA creación de Radio Hispanidad puede atribuirse a una sola persona, Juan Infante.

La primera ilusión que generó este hombre, unidas en el transcurrir de los años a muchas ideas y esfuerzos aislados realizados por personas humildes, generalmente con pocos recursos materiales, ha desembocado en una Emisora consolidada y prestigiosa como es Radio Hispanidad.

Pero, vayamos a sus orígenes: Todo comenzó a funcionar en una fría noche de noviembre de 1984, fecha en la que el aludido Juan Infantes realizaba el servicio militar por la Cruz Roja del Mar en Huelva. Era un destino un poco peculiar. Así, los militares de aquella unidad disponían de una emisora instalada en la Comandancia de Marina para hablar con las lanchas, con las Zodiac… Las inacabables noches de vigilia en que se convertían las guardias nocturnas se realizaban en las distintas emisoras. En ellas, todo era atención ante una posible llamada de salvamento o emergencia. También, se comunicaban ('Cacatúa' 1 llamando a 'Cacatúa' 2…), con los walki talquis, con otros marineros destinados en emisoras distantes, lo que no era óbice para que se enviaran música, escucharan la Cadena SER. Y así, fue aprendiendo a hacer radio y a amarla. En aquellas fechas se instalaba en la plazoleta de la barriada 'El Torrejón' y les ponía música a los muchachos que se lo solicitaban, realizaba los montajes (como no había ordenadores, tenía que hacer la mezcla manipulando la cinta de grabación) para retransmitir la festividad de La Cinta…

Un día, leyendo un anuncio insertado en una página de radioaficionados vio que un industrial se dedicaba a vender las piezas para construir una emisora de radio F. M. Se puso en contacto con él (felicísimo, ya que estas piezas no se podían adquirir en nuestra ciudad) para ver si le vendía las piezas o el esquema, se las compró y montó la primera emisora F. M. Ésta poseía poca potencia, ya que sólo alcanzaba a la calle más cercana a donde él vivía. Ilusionado y con miedo a la vez, instaló la antena (fabricada por él con tubería de cobre) de la emisora en su ventana, empezó a mezclar y a retransmitir música y dio su teléfono. Cuál no sería su sorpresa, cuando lo llamó una oyente de una calle más lejana con la que quedó citado para tomar un café y que le diera sus impresiones. A partir de entonces, esta radio artesanal comenzó a confeccionar programas y a tener sus prosélitos…

Sin el menor titubeo, adquirió una emisora de más potencia (diez vatios). A renglón seguido, uno de los oyentes solicitó colaborar con la emisora y comenzó ésta a tener programación (recordamos el programa en honor del díos de la carátula, que llevaba Rafa Cordero). Se alternaban los dos, después surgió un segundo colaborador y comenzaron a confeccionar la programación de la Radio en casa de Juan Infantes. En aquellas calendas, se llamaba Radio 'Cacatúa', en recuerdo de los tiempos del servicio militar. Cuando llevaba funcionando la radio a plena satisfacción cierto tiempo, José Antonio, del video comunitario de la narriada del Torrejón, se interesó por ella y les dijo: "Por qué no nos unimos. Yo os pongo el sonido de vuestra emisora por el vídeo y compramos un equipo de más potencia". A los tres amigos les pareció positivo y, entre película y película, comenzó a sonar la música de la emisora en todos los videos de la ciudad. La audiencia se había multiplicado por diez, ya que además de tener un equipo más potente (que José Antonio y los tres locutores adquirieron en 'Electrónica Sánchez') entraba la música en todos los hogares onubenses que tenían vídeo.

Todo iba encauzado felizmente. Pero, José Antonio, al aumentar el índice de oyentes, quiso comercializar publicidad a través de la emisora y Juan Infantes se negó, ya que no quería verse envuelto en los problemas que la misma conllevaba (Hacienda, comercios que podían presentarles denuncia, etc.). Como el nuevo equipo se pagaría con la publicidad, al no existir ésta, tuvo que devolverlo a 'Electrónica Sánchez. El equipo anterior comenzó a retransmitir pero, ante la escasa potencia, el público comenzó a mostrar su protesta y se tuvo que cerrar la emisora.

En la rueda de la fortuna de sus emisoras favoritas, aquella era la que escuchaba una gran masa de personas que viendo el cariz que tomaban las cosas comenzaron una febril actividad (proliferación de rumores, concentraciones, incesantes reuniones, recogidas de firmas, recaudación de dinero entre los propios oyentes, etc.) encaminada a que abriera nuevamente la emisora.

El capital recaudado ascendía a 200.000 pesetas. Con esta cantidad varios oyentes le acompañaron a Sevilla con el fin de adquirir un nuevo equipo, de 50 vatios, en 'Sony Color'. Se compró y comenzaron nuevamente las emisiones y a aumentar la audiencia. No obstante, la emisora continuó sin tener publicidad. A pesar de que era altruista, surgieron voces de protesta y radio 'Cacatúa' recibió un escrito en el que se le daba diez días para que cerrara. Si no lo hacía, serían sancionados con una multa de diez millones de pesetas. Y cerró. Corría el año de gracia de 1986…

Nuevamente los oyentes se movilizaron (recogieron firmas, tuvieron una entrevista con el alcalde, Sr. Marín Rite) y la emisora estuvo cinco años sin actividad.

Y ocurría que en la barriada La Hispanidad existió una emisora, en la calle Gabriela Mistral, sin número, que fue inaugurada en 1987 y tuvo que cerrar.

Un buen día fueron a La Antilla (donde tenía fijada su residencia Juan Iglesias) Andrés Ramírez y Rafael Ortiz que lo animaron a que se volviera a abrir la Emisora diciéndole: "Tú que tienes los equipos de Radio "Cacatúa", ¿Por qué no empezamos de nuevo?". A lo que contestó Juan: "Yo os presto todo, pero no quiero saber nada del asunto de la publicidad. Lo que sí quisiera es hacer radio, ya que es mi afición".

El nombre que decidieron para la nueva emisora sería radio 'Arte' y se montó en un establecimiento flamenco llamado 'El Tostón', que se ubicaba detrás de la antigua cárcel y que poseía Andrés Ramírez 'El Duende'. Pero, al ser embargado este negocio arrastró a Radio 'Arte' que se quedó sin sede. Ante esta situación, Rafael Ortiz montó una emisora, ubicada en la zona de Palomeque, que llamó 'Onda Nueva'. Los aparatos los prestó Juan que también colaboró como locutor.

Con el tiempo, fenecida por cuestión económica 'Onda Nueva' y deseosos los buenos profesionales que la habían constituido, se aprestaron a afrontar la creación de una nueva emisora que alguien dijo podría ir ubicada en la barriada La Hispanidad. Se reunieron con Juan de los Santos, presidente de la asociación de vecinos del citado barrio que mostró su hospitalidad, cediéndole la junta directiva de la asociación un local (en el que había estado establecida años antes otra radio), como sede para la nueva emisora.

Comenzó la segunda etapa de radio 'Hispanidad', pero disfrutando de total independencia con respecto a la asociación de becinos. Cuando ocurrieron estos hechos, el calendario señalaba los primeros meses del año 1991.

Los comienzos son difíciles. Así, se pusieron de acuerdo todos los socios que habían venido de 'Onda Nueva' en pagar tres mil pesetas para mantener la radio sin que tuviese que utilizar publicidad. Y se consiguió montar una programación estable, con varias horas diarias de radio, en las que se dedicaban espacios a los deportes, los toros, a la retransmisión de la Semana Santa, de los Carnavales.… Un día, Antonio Hierro, cortesano de honor del dios Momo en nuestra ciudad y conocido por el remoquete de 'El Halcón Callejero', que llevaba el programa sobre dicho tema, le dijo a Juan:

"Juan, ¿Qué podemos hacer para retransmitir los Carnavales bien desde el Gran Teatro?"

"Tenemos que comprar una unidad móvil" -contestó Juan-

"¿Y cuánto vale esa unidad?

"Unas quinientas mil pesetas. Mucho dinero para nosotros"

'El Halcón Callejero' le dio la solución: "Los carnavaleros vamos a hacer una gala y con los ingresos vamos a comprar la unidad móvil".

Se hizo la gala y se consiguió el dinero suficiente para la unidad. Y aquel océano que era una balsa de aceite, cuando se tuvo la cantidad se convirtió en un proceloso mar de los intereses variados y las desconfianzas múltiples. Así, algunas voces comenzaron a decir que aquel dinero no le pertenecía a los carnavaleros, que era de los dueños de la emisora… Y algo que había estado muy claro en un principio, que el dinero recaudado era para una unidad móvil, se convirtió en continuas disputas. Juan, antes de dimitir, confió el dinero a la asociación de vecinos que, con sentimientos loables, donó el dinero a las Hermanas de los Pobres y al Asilo de Ancianos. Y la Radio se cerró.

Fuente: Huelva Información, España

domingo, 27 de julio de 2008

Las radios comunitarias y su karma político

Venezuela experimenta desde el 2002 el despegue de la comunicación alternativa, sin embargo las condiciones del parto no fueron las mejores, hoy vemos las consecuencias

Antonio Valdez Zurita (Pasante UBA)
Muchos son los epítetos que ha de recibir la comunicación alternativa, sin importar la naturaleza del medio difusor, ya sea a través de las ondas hertzianas o sobre la plataforma informática. En Venezuela los nuevos modelos de comunicación llevan el estandarte de la radio, el medio de comunicación más versátil y resistente al tiempo. Y es que desde 2002, para contrarrestar el efecto de los medios privados tradicionales, el Estado venezolano ha invertido más de 4 mil millardos de bolívares en las nuevas redes populares de comunicación, asentando el grueso de esa inversión en la radiodifusión.

Ahora bien, esas emisoras comunitarias, populares o alternativas, como se les quiera llamar, inherentes a las condiciones de su nacimiento han de ser portadoras de nuevas propuestas, estilos, contenidos, formatos, e incluso, nuevos lenguajes y concepciones estéticas, todo gestionado hacia el servicio de las necesidades sociales y comunales.

Esa radio alternativa, muchas veces de poca cobertura y de baja potencia, que se les adjetiva de culturales, participativas, rurales, educativas, barriales, inclusive piratas, como las partisanas de las recordadas resistencias francesas e italianas en plena segunda guerra mundial, o como las famosas truchas en la sureña República Argentina, ya sean ilegales, clandestinas o revolucionarias, todas tienen su razón de ser en el desequilibrio, en la injusticia, en el desbalance de las cargas informativas, y la gran mayoría ha visto su apertura desde el plano de la lucha por la tierra, el respeto de los derechos laborales, la defensa de refugiados y desplazados ante la persecución política, el resguardo del medio ambiente y por supuesto, la custodia de las democracias.

En Venezuela, las radios comunitarias recibieron la influencia de muchos factores, y el político fue y es hasta ahora, el que más ha pesado.

EL HOY

La experiencia de la comunicación alternativa y comunitaria en Latinoamérica no es nueva, países como Argentina, Chile, Colombia y Brasil, ya tienen décadas desarrollando propuestas de comunicación no convencional, partiendo de la base del servicio público y formando toda la plataforma comunicacional alternativa. Si bien es cierto que en Venezuela se intentaron efímeros intentos en la décadas de los setenta, en pequeños pueblos y caseríos, la fuerza de la intención no fue del todo efectiva, y precisamente desde finales de esa década y en plena década de los ochenta, muchos sectores de la sociedad civil organizada de entonces, entre ellos, la iglesia, organizaciones no gubernamentales, actores políticos y culturales en general, manifestaron la necesidad de redireccionar el papel de los medios de comunicación, radio y tv específicamente, sus mensajes, contenidos y formas. Sin embargo, no fue sino hasta 2002, cuando se replanteó la política pública comunicacional del Estado venezolano.

Para abril del presente año, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), publicó el listado de emisoras comunitarias perfectamente habilitadas en todo el país, 229 para ser más específicos, sólo 15 en el Estado Bolívar, sin embargo ya para 2006 se hablaba de la existencia de entre 266 a 400 emisoras comunitarias operativas, muchas de ellas en ese entonces, en fases de operación y prueba, en espera de la habilitación.

También para 2006, comunicados de Conatel aseguraban la operatividad de un aproximado de 3.000 emisoras comunitarias operando ilegalmente, aunque el organismo estaría procesando 1.300 solicitudes de legitimación. Por cierto, ante esa realidad, en marzo 2008 se cerraron 6 emisoras en Lara, y la directora de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, Elda Rodríguez, hablaba de la “la necesidad de regularizar totalmente el uso del espectro radioeléctrico”.

Esta información la confirmó la Directora Nacional de Conatel, Elda Rodríguez,

“Acusadas de rojas rojitas o alabadas por sus servicios a la comunidad, las emisoras comunitarias han proliferado en el país (…) Ello, como parte de la política de democratización del espectro radioeléctrico, instrumentada por el gobierno nacional, cuyo auge se maximizó luego de los sucesos del 11 de abril. En ese momento, emisoras comunitarias como Radio Perola y Catia TV informaron lo que ocurría. Alabadas por unos, criticadas por otros, están allí con sus mensajes” así se publicaba en noviembre de 2007 en un trabajo especial del diario Últimas Noticias. Y es que buena para muchos, más de lo mismo para otro tanto, la fundación de nuevas redes comunicacionales comunitarias, también es parte de la comidilla de la polarización política nacional, aun cuando representa un mar de potencialidades para el desarrollo social.

EL ORIGEN

Se define entonces la aparición de las radios y televisoras comunitarias como una alternativa a la comunicación tradicional, liderada por los medios comerciales privados, y sobre los cuales se provocaría un supuesto proceso de democratización de los medios. Francisco Gutiérrez, director de la Escuela de Educación de la Universidad Nacional de Costa Rica señalaba que “América Latina es un continente profundamente estratificado, donde las élites del poder económico y político se valen de los medios de información colectiva para ejercer y mantener un fuerte control social” y que según él, esos medios masivos en manos de los grupos hegemónicos cumplen funciones ideológicas y político-sociales bien definidas.

Para contrarrestar el efecto de tal dominación, que posiblemente llegó a su máxima expresión en Venezuela en abril de 2002, Gutiérrez señala la importancia de la comunicación alternativa, y más puntualmente, las radios comunitarias, no comerciales, no del Estado. “Los medios que buscan ante todo, sacar a los receptores de su pasividad y manipulación, donde debe pasar de consumidor pasivo a receptor crítico y creativo, son las redes alternativas, no sólo de producción y diseminación de información, sino también de procesos de intercambio y participación” afirma Gutiérrez, quien advierte de los beneficios pero también del peligro cuando dice “las dificultades son más de índole política que tecnológica. Los adelantos extraordinarios de las nuevas tecnologías hacen posible hoy la creación de auténticas redes de comunicación alternativa. El problema no está, por lo tanto, en lo meramente tecnológico, sino en el uso político que se haga de las nuevas tecnologías. Y es allí precisamente desde donde se genera el gran debate.

Los medios de comunicación privados y la oposición política venezolana sostienen con vehemencia el carácter político (izquierdista, socialista, chavista, oficialista) de las televisoras y radios comunitarias. Mientras que los actores y beneficiaros de la comunicación alternativa manejan respuestas como las de Obel Mejías, operador de una radio comunitaria, cuando dice que habla de los reiterados cuestionamientos a su independencia política, “la aparición de las comunitarias contribuye a llenar un vacío, y no representan una amenaza para la red de emisoras comerciales, porque las primeras deben dedicarse a atender los problemas y necesidades de las comunidades, a realzar sus valores y orientar para la búsqueda de soluciones (…) Y aunque todas reconocen sus simpatías con el actual gobierno, aseguran que no son ciegos ni sordos y que si hay hacer críticas se hacen”.

EL PARTO SEGÚN:

Gabriela González Fuentes, investigadora, documentalista y comunicadora venezolana, en una conferencia acerca de los dos años del golpe de Estado en Venezuela y el papel de los medios de comunicación, donde también participaron los periodistas Miguel Ferrari y Pascual Calicchio, hizo referencia de algunos fragmentos de su investigación, en la que habla del nacimiento de la comunicación alternativa en nuestro país: “Hay muchos paradigmas que nos enseñaron, pero que no funcionan así, entre esos que, no siempre la policía es la que nos cuida, no siempre los gobiernos son los que velan por nuestros intereses y no siempre son los medios los que nos cuentan la verdad (…) En Venezuela la relación de la gente con los medios venía desgastada, pero en el momento del golpe de Estado hay una ruptura total de la gente con estos y cuando los medios informan que Chávez renunció, todo el mundo salió a la calle, y la única certeza que tenían era si la televisión lo dice es mentira, debe estar pasando otra cosa y debemos salir a ver qué es lo que pasa” (…) En esa ruptura se fortaleció profundamente lo que nosotros veníamos trabajando que era la creación de los medios comunitarios, libres y alternativos y es que todas las constituciones dicen que tenemos derecho a una comunicación veraz y a comunicarnos libremente ¿cómo lo hacemos sino no tenemos los medios? Entonces, el Estado dijo necesitamos crear el espacio para la figura de la propiedad social del medio, donde la gente tenga la posibilidad de hacer un medio de comunicación propio”.

Fuente: El Diario de Guayana, Venezuela

Acuerdo para la creación de Real Madrid Radio

Se firmará el lunes con el Grupo Intereconomía

El próximo lunes, día 28 de julio, a partir de las 13:00 horas, el Real Madrid y el Grupo Intereconomía firmarán en el Santiago Bernabéu un acuerdo que permitirá la puesta en marcha de Real Madrid Radio.

Al acto, que tendrá lugar en la Sala de Juntas del estadio madridista, asistirán Ramón Calderón, presidente del Real Madrid y el presidente del Grupo Intereconomía, Julio Ariza Irigoyen.

Fuente: Defensa Central

ARGENTINA: Una radio que vive para Tupungato

Radio sin dueño se llama esta FM que funciona en la biblioteca popular Mirador de las Estrellas. Lectura, apoyo a los folcloristas locales y difusión de la cultura boliviana, entre la programación central. El proyecto de la radio móvil.

Hace unos días, Hernán Cavagnaro se cruzó con un ex compañero de trabajo y le contó que participa de la emisora comunitaria que se inauguró el 1 de mayo. "Ah, vos estás haciendo la radio del pueblo", fue el comentario del amigo.

De a poco, la gente de Tupungato se ha ido enterando de que hay una nueva propuesta en el aire para los que quieren encontrar otra música, programas diferentes y, sobre todo, un espacio abierto a la comunidad."Radio sin dueño" es el nombre de esta FM que nació en la Biblioteca Popular Mirador de las Estrellas.

En la grilla de programación, los domingos hay un espacio para el folclore, de la mano de Germán Flores (que es músico) y un hombre que es cartonero, en el que dan prioridad a los sonidos de grupos del departamento y el Valle de Uco.

En el programa deportivo de los lunes también se destacan los partidos locales. Se incluyen anécdotas y en el cierre siempre hay un cuento relacionado con el fútbol; por eso, varias mujeres se han hecho oyentes habituales "aunque no entiendan lo que es un córner".

También hay un espacio ya reservado para la comunidad boliviana, que es muy numerosa en Tupungato.

Félix Chacón destaca que en otras radios del departamento se escucha, sobre todo, cumbia y reggaeton, mientras que ellos tratan de incluir hip hop, música latinoamericana, folclore y, en especial, a los artistas no tan conocidos.

Por su parte, Pamela Pizarro, una de las voces de RSD, agrega que cuidan el contenido de las letras ya que desde la radio promueven una campaña contra la discriminación.

Y como la radio encontró un espacio en la biblioteca -de hecho la mayoría de los jóvenes colabora en los dos ámbitos- también hay un programa de literatura.

Además, varios alumnos de escuelas primarias se han acercado para leer un cuento al aire; un profesor de Comunicación Social de secundaria ha pedido que los chicos hagan sus prácticas en la FM.

La radio comunitaria de Tupungato es la primera en el Valle de Uco y nació por la iniciativa de un grupo de voluntarios de la biblioteca popular Mirador de las Estrellas.

En julio del año pasado presentaron el proyecto en un programa de voluntariado de la UNCuyo y, al resultar elegidos, obtuvieron un subsidio nacional, con el que compraron los equipos.

Esto, después de que los asesoraran desde otras emisoras comunitarias -La Mosquitera (Bermejo), Cuyum (barrio La Gloria) y El Algarrobal-, ya que si bien algunos son estudiantes o egresados de la carrera de Comunicación Social y otros son músicos, ninguno había trabajado antes en una FM.

Desde hace pocos días, RSD es socia del Foro Argentino de Radios Comunitarias, por lo que ya han tenido encuentros con participantes de otras emisoras del país, con quienes han podido intercambiar experiencias.

Pero los jóvenes no se conforman con lo que ya han logrado y han presentado un nuevo proyecto para obtener un subsidio que les permita concretarlo: el de una radio móvil, con equipos montados en un vehículo que recorrerá los barrios y distritos.

Con la apertura de la biblioteca hace 5 años, el grupo se llevó una sorpresa. "Abrimos pensando que no iba a venir nadie y vino mucha gente, lo que nos obligó a abrir más horas", recuerda Rubén Pérez.

Un año después lograban la personería jurídica que les permitió recibir subsidios. Con esta nueva apuesta también han tenido, en muy poco tiempo, una respuesta favorable en la comunidad e incluso un poco más allá.

Es que una de las herramientas que usaron para difundir el inicio de las transmisiones fue el correo electrónico y recibieron numerosos mails de distintas partes de América Latina, entre ellos uno que atesoran.

El cantautor Silvio Rodríguez (Domínguez) les envió sus saludos, hizo referencia a las iniciales en común -RSD y SRD- y les recomendó: "Propónganse siempre un poquito más de lo aparentemente posible... sean realistas pero no dejen de soñar".

Fuente: Diario Los Andes, Argentina