sábado, 15 de enero de 2011

Radios Comunitarias: un año de preguntas

Daniel Iván

En “Un año de 13 lunas”, Rainer Werner Fassbinder pone en juego un escenario en el que la identidad, la razón de ser y la búsqueda de sentido de un hombre travesti –es decir, diverso– se ve cuestionada por una realidad que le rebasa y cuyas complejidades lo llevan a emprender un camino que, si bien pareciera tener las características de un viaje libertario, lo colocan (hasta donde nos deja ver Fassbinder) al borde de la aniquilación.

Siguiendo con la idea planteada por Fassbinder –un escenario que confronta la identidad, la razón de ser y la búsqueda del sentido, y cuyo resultado puede ser la aniquilación–, me pregunto si el 2010 no fue un año de 13 lunas en lo que toca a las radios comunitarias en México y en América Latina. Un año en el que surgieron preguntas centrales sobre la identidad y la razón de ser de ese movimiento, sí que lo fue.

Los permisos otorgados al inicio de 2010 por la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) a seis radios comunitarias –que jugaron la efectivísima carta de la restricción de la potencia hasta el extremo– subrayan la necesidad de una nueva lectura en la relación de éstas con el Estado. Este intento de control precarizador por parte del gobierno, en el caso mexicano, tendría que disparar –aunque hasta ahora no lo haya hecho– serios cuestionamientos sobre el terreno “legal” en el que se mueve la radiodifusión comunitaria y su ejercicio en este país. Particularmente cuando queda claro (haciendo el balance no sólo de éste sino de por lo menos los últimos diez años) que la legislación en materia de medios de comunicación no va a cambiar a favor del ejercicio de derechos en el mediano plazo.

Por el contrario, la mudabilidad de las premisas infraestructurales de la convergencia tecnológica marcará una tendencia más excluyente en las legislaciones, basada en el criterio económico y, particularmente, más interesada en garantizar el solaz tecnológico y la atención a los intereses de sectores establecidos. Los “avances democratizadores” en ciertas legislaciones (como la argentina y la uruguaya) abren espacio a la enunciación abstracta de estos derechos, pero también permiten ver un viraje en el interés de los grandes medios, quienes siguen legislando a su favor: procesos de accesibilidad, cánones tecnológicos, planes infraestructurales, programas de “inclusión digital” –donde, siguiendo el paradigma Slim, se ve una gran oportunidad de negocios–, comunicaciones digitales basadas en Internet (el espacio ELAC1 –cuyas reuniones este año en Lima se llevaron a cabo a puerta cerrada sin organizaciones– es un buen ejemplo), etcétera.
 
En 2010 hubo un avance de la visión “sectorizadora” de la radio comunitaria, impuesta –tácitamente, en tanto no se ha discutido apropiadamente– por los conglomerados, redes y asociaciones que representan los intereses de estos espacios de comunicación. Esta visión sectorizadora viene de la mano de un interés legítimo de diálogo con el poder y busca establecer un piso formal para ese diálogo que antes parecía improbable; pero como consecuencia fundamental que la razón de ser política de los espacios de reflexión e intercambio de las radios comunitarias (redes como AMARC a nivel regional, o redes locales en casi todos los países de América Latina) estén virando su trabajo más hacia la consecución de beneficios y espacios de negociación con el poder y menos hacia la reflexión política, ética y conceptual que garantice, en la práctica, que la radiodifusión comunitaria siga siendo un movimiento político. Un movimiento que entiende que su más alta función no se define en ese diálogo con el poder –ya tenemos suficientes medios que hacen eso– sino en el espacio político y humano que garantiza su existencia: uno de los muchos (que no el único) de los que se vale el pensamiento para plantearse preguntas colectivas que podrán responderse en colectivo. Si no es ese el significado último de “un espacio para la libertad de expresión”, sí es uno de los más esenciales.

En 2010 la realidad latinoamericana planteó muchas preguntas interesantes en esa arena a las radios comunitarias, sobre todo a las “organizadas” desde la tentación de unanimidad en torno a las figuras presidenciales en Argentina (de la mano de un avance legislativo), hasta la culminación del proceso de “normalización” de las radios comunitarias en Venezuela.

La disminución de la discursividad y de la editorialidad de las radios y de quienes las hacen (ya sea por los temas impuestos por financiadoras o agendas multilaterales, o porque la noción de “acción comunicativa en conjunto” se traduce en el modelo propio de la comunicación tradicional –cadenas nacionales, noticiarios, transmisiones conjuntas y poco más–), genera un escenario preocupante para la radiodifusión comunitaria en América Latina, particularmente porque esa discursividad única se está convirtiendo en una nueva actividad financiable; y porque esa capacidad de “discurso único”, es uno de los principales y más cuestionados defectos que les hemos encontrado a los medios. Preguntas no menos inquietantes surgen de la participación de AMARC Uruguay en la “calificación” de radios en “comunitarias” y “no comunitarias”, palomeo que las incluía o excluía de un proceso de legalización en aquella nación; lo que queda por lo menos raro para una organización de la sociedad civil.2 Probablemente preguntas profundas sobre la importancia real de las licencias para la radiodifusión comunitaria sean pertinentes en este momento; lo que queda claro es que hace falta, urgentemente, que los permisos para radios comunitarias dejen de ser un “triunfo” para convertirse en lo que son: un trámite, no definitorio y siempre controversial en lo que afirma y niega como derecho.

Sin duda, en México esa pregunta –la de la afirmación y negación del derecho– se responde en el caso del doctor Héctor Camero. A una primera entrada represiva contra la radio Tierra y Libertad de Monterrey, sigue la entrega de un permiso con potencia precaria; lejos de ser el embate final, ahora el doctor Camero, principal motor de la radio se encuentra en riesgo de ir a la cárcel por un proceso abierto en su contra resultado de la acción represiva previa. Te reprimo, te doy un permiso precario (es decir, te controlo) y, aún así, te persigo y te meto a la cárcel. Eso parecería una señal clara de que el gobierno mexicano ha llegado a conclusiones sobre cómo atender el problema de las radios comunitarias.

Darse cuenta de que una persona, comunicador y activista, está siendo perseguido penalmente y con riesgo real de quedar privado de la libertad por hacer uso de un transmisor de un watt, aún formando parte de una organización hoy con permiso de transmisión y viviendo en un país donde la profesión de comunicador y/o periodista es una de las más precarias en todos los sentidos, convierten al caso Camero en un paradigma de lo mucho que hay para preguntarse sobre las implicaciones de la lucha política de las radios comunitarias y sobre posibles nuevos rumbos para esos empeños. Y, por supuesto, la libertad del doctor Camero llenará siempre de sentido ese paradigma.

En 2010 también hubo fiesta. La asamblea AMARC 10 en La Plata, Argentina, reunió a una buena parte de las radios organizadas y habrá resultado también en nuevas, y buenas preguntas.
Yo me quedo sin embargo con la idea de que 2010 deja la sensación que siempre deja una buena pregunta (¿y las hay malas?): la de inminencia.

Notas
1 Estrategia para la sociedad de la información en América Latina y el Caribe. Más información en http://www.eclac.org/socinfo/elac/
2 “Amarc Uruguay destaca la finalización del primer censo nacional de radios comunitarias” en http://www.etcetera.com.mx/articulo.php?articulo=5992

Fuente: Etcétera, México

ESPAÑA: “Los locales de Radio Nacional costaban mas de nueve mil euros anuales”

El equipo de gobierno del ayuntamiento de La Línea considera que UPL debería informarse antes de acusar a nadie del cierre de las instalaciones de RNE

El equipo municipal de gobierno ha salido al paso de las críticas realizadas desde Unidad por La Línea (UPL) sobre el cierre de las instalaciones de Radio Nacional de España en la ciudad. En este sentido, ha señalado que la decisión de resolver el convenio con emisora pública nada tiene que ver con el Partido Popular, sino que obedece a una decisión técnica del Ayuntamiento provocada por el Plan de Saneamiento Económico Municipal, al no poder hacer frente a los 9.629 euros anuales que costaba al Consistorio el alquiler de los locales en la Estación de Autobuses.

Desde el equipo de gobierno se informa que la cesión del local donde se ubicaban las instalaciones de Radio Nacional de España han costado a la institución municipal, desde la firma del convenio, más de 90.000 euros, cantidad que viene exigiendo la concesionaria de la Estación. “No podemos olvidar que los locales de la Estación, aunque municipales, están concesionados a una empresa que ostenta los derechos de explotación, por lo que los seis locales que ocupó Radio Nacional de España fueron alquilados a esta empresa, con el consiguiente coste para el ayuntamiento”.

Por lo tanto, el equipo de gobierno considera que es incierto lo manifestado desde UPL en relación con que la cesión se hacia sin ningún gasto para el municipio. En la actual situación económica municipal, el Ayuntamiento “no podía continuar pagando del erario público un canon de arrendamiento para que un medio de comunicación pudiera tener allí sus instalaciones, máxime cuando este medio ya no cumplía los compromisos del convenio, pues la delegación de Radio Nacional de España se encontraba, la mayor parte del tiempo y desde hace años, sin ninguna persona y sin actividad alguna”.

El equipo de gobierno recuerda que se ofreció a la empresa radiofónica la posibilidad de seguir ocupando dichos locales, haciéndose ellos carho del abono de la renta mensual, si bien no aceptaron pues pretendían que fuera el ayuntamiento quien pagara esta renta.

Por todo ello, el equipo de gobierno desmiente integramente lo manifestado desde Unidad por La Línea (UPL), “partido que bien se equivoca por desconocimiento del tema, en cuyo caso no debería hablar hasta haberse informado antes, o lo hace malintencionadamente, lo que le obligaría a buscar otros argumentos más creíbles para poder hacer oposición”.

Fuente: La Línea Digital, España

ESPAÑA: Radio Popular de León ha cumplido medio siglo

Es buena edad para el respeto. La emisora Radio Popular de León ha cumplido medio siglo y a las puertas del recuerdo se apelotonan los míos porque acuden en tropel desde el mismo día en que se inauguró esta «estación de radio». Esperábamos el acontecimiento en medio de la cocina de casa ante un aparato telefunken con el que descubrimos el cine sin imágenes (digo cine y digo bien; la radio se oye, pero lo que cuenta hay que imaginarlo, aunque sin tacañerías de plató, lo que viene a confirmar que «más vale una palabra que mil imágenes», pues como cada oyente dispara su propia fantasía, mil oyentes de un mismo serial son mil películas distintas). La radio me fascinaba. Acompañaba, informaba o entretenía sin robarte el hacer otras cosas a la vez, incluso pelar la pava. La radio metía mundos en el salita y nos enseñó a expresarnos o a reírnos en tiempos de roña y de mordaza.

Aunque las radios populares fueron un favor de Franco a los obispos, no todos se lo devolvieron con pleitesías o palio informativo. En los años sesenta asomaban brotes verdes tras una piojosa economía de postguerra, las cosas iban mejor, nacía el seiscientos y parte de la Iglesia abrazaba con entusiasmo el hondo cambio conciliar, lo moderno, así que en algunas emisoras populares amanecieron otros paisajes, otros compromisos y libertades.

En los últimos años del franquismo, no pocas se comprometieron con el cambio, criticaban el régimen de cosas y alojaban en ellas los primeros latidos de la necesidad democrática de una sociedad española náufraga en un panorama de medios informativos generalmente arrodillados y de mano tendida. No era el caso de Radio Popular de León cuando caí por allí como oficiante en 1973. Diré sin pudor ni rubor que esta emisora dio la talla en aquellos años de censura y dictadura, pisó fronteras, abrió libros y abrió ventanas. Prueba de su temeridad fue que me llamaran para informativos y me dieran además una hora diaria de programa a media mañana con toda la libertad que me cupo. La radio que mamé con aquel equipo me enseñó mucho del mundo y del oficio... la disfrutábamos... está pendiente esa historia y la gratitud... y los nombres... porque hicimos radio.


Fuente: Diario de León, España

viernes, 14 de enero de 2011

URUGUAY: CX36 vuelve a salir al aire tras pagar deuda con UTE

Las autoridades de CX 36 Radio Centenario, la radio del Movimiento 26 de Marzo a la cual UTE le cortó "la luz" el miércoles, tienen previsto pagar hoy viernes parte de la deuda con el ente (en concreto las facturas que se vencieron en los meses de noviembre y diciembre), por lo cual esperan poder volver a transmitir en las próximas horas.

La emisora continuaba anoche sin suministro eléctrico y fuera del aire, mientras que la Ursec está "monitoreando la situación", informaron a El País en el organismo. Todas las radios están obligadas a transmitir siempre, pero hay "flexibilidad" en casos como este, dijeron fuentes de la Ursec.

La directora de CX 36, Sandra Barón, dijo que la radio "está juntando el dinero" para pagar las facturas de noviembre y diciembre, que suman $ 99.181. "Pensamos que mañana a primera hora (por hoy) vamos a pagar", indicó la directora, que explicó que en las últimas horas recibieron colaboraciones y también cobraron facturas a deudores.

El director colorado de UTE José Garchitorena dijo el miércoles a El País y otros medios que la emisora también debía la factura de enero ($ 54.293), aunque en los hechos esa factura se vence el lunes 17.

Además, radio Centenario debe $ 131.500 de un convenio firmado en agosto de 2010 por una deuda anterior.
La directora de radio Centenario afirmó a El País que Garchitorena "le hace mandados al Frente Amplio (FA)".

Y apuntó: "Le avisamos al Partido Colorado que este hombre se pasará al FA en cualquier momento". Consultado por El País, Garchitorena indicó: "Como integrante del directorio me debo a UTE y me limito a explicar la posición de la empresa". La emisora denunció el miércoles que el gobierno está embarcado en "una persecución mezquina y cobarde", lo que fue rechazado desde UTE.

NOTA. UTE envió el miércoles de tarde una carta a la radio, firmada por el gerente comercial del ente, Juan Carlos Patrone, donde se ofrece la búsqueda de un acuerdo.

En la carta se explica que se constató "el incumplimiento del acuerdo de pago" y se realizaron "las comunicaciones correspondientes", acción que "responde a la práctica habitual de UTE". Y agrega que, no obstante ello, "la política comercial de UTE está orientada a buscar soluciones, adecuadas a la situación particular de cada cliente". Patrone termina: "Quedamos a vuestra disposición para alcanzar un entendimiento que permita a la brevedad llegar a una fórmula de pago acorde a las circunstancias y restablecer el suministro".

Barón respondió por escrito que la acción de UTE no es la habitual. "¿O se olvidan de (Federico) Fasano?", escribió en la copia de la carta que se llevó el cadete, de regreso a UTE.

La directora de la radio se refiere al convenio firmado por UTE en agosto del año pasado para que el grupo integrado por La República, AM Libre y TV Libre salde la deuda que arrastra desde el año 2007. El monto superaba los $ 6:5, pero el acuerdo significó una rebaja de $ 970.000. Parte de la deuda se podrá saldar con canje publicitario.

Radio Centenario es propiedad del Movimiento 26 de Marzo, que se desvinculó del FA en marzo de 2008 y a los pocos meses se integró a Asamblea Popular. Desde las ondas de CX 36 se disparan fuertes críticas hacia el gobierno de José Mujica y lo mismo sucedía con el de Tabaré Vázquez.
Fuente: El País Digital, Uruguay

ARGENTINA: Grinbank planea revivir FM Kabul

Quiere una frecuencia propia y volver con la emisora que recreó el espíritu de la Rock & Pop.

Por Juan Pablo Mansilla


Grinbank fundó la Rock & Pop y trajo a nuestro país bandas célebres como los Rollings. Mientras se dedica a producir obras teatrales piensa en el regreso de Kabul.

Casi dos años después de su sorpresivo cierre, asfixiada por un alquiler oneroso, las posibilidades de que FM Kabul regrese al éter son concretas: una semana atrás, consultado por los 25 años de Rock & Pop, el empresario Daniel Grinbank deslizó que volverá a reponer su última creación.

"Es un proyecto que quiero mucho. Creo que marcó un cambio, por lo menos en lo musical, y reflejó la escena local. Generó que las demás radios empiecen a pasar más música pero necesito una frecuencia que hoy por hoy no tengo”, le dijo Grinbank a Perfil.com.

A fines de junio de 2009, la radio anunció su cierre al no poder sostener el alquiler mensual que oscilaba los 30 mil dólares por la explotación de la frecuencia 107.9, donde supo funcionar la emisora infantil FM Panda: "Kabul es un proyecto que por temas económicos quedó truncado pero cuando tenga una buena frecuencia y no alquilada, la voy a revivir", sin descartar que ese relanzamiento se produzca este año.

El empresario, que fundó la Rock and Pop y que había regresado al mundo radial con este proyecto, explicó a este portal: "Cuando vos alquilás una frecuencia se hace muy dificultoso, sobre todo cuando no pertenecés al conglomerado de las radios. Kabul rompió con un montón de cuestiones, como no tener oyentes al aire o los conductores que hubo como (Diego) Ripoll y Boby Flores anteponiendo la música al comunicador".

- Perfil.com: ¿Ya está en tratativas?

- Cuando pueda, con frecuencia propia, con una manera prolija sin tener un alquiler todos los meses.

Fuente: Editorial Perfil, Argentina